Estamos amarrados en el muelle del club, rodeados de veleros, varios de los cuales están también preparando para cruzar. Este muelle parece el de un pueblo francés, x que casi todos los barcos son de allá.
Durante la cena, que nos juntamos en nuestro barco o en otro, me taladran con sus parloteos inentendibles, cada tanto alguien se acuerda que existo y me cruza alguna frase en español o me explica de que se ríen o discuten. Yo por mi parte atrapo palabras del bullicio y creo que mi oído cada vez caza mejor.
Estoy disfrutando estos días de preparativos. Conociendo a mis compañeros, con los cuales nos entendemos bastante bien (mas x su español que x mi francés), conociendo el barco, y compartiendo momentos agradables, muy buena comida y buenos vinos junto a mis nuevos amigos del Isatis y a unos cuantos de este “pueblo de navegantes que hablan francés”.
Mañana saldremos para Puerto Williams donde pasaremos la navidad, y luego a esperar el buen tiempo para el cruce del Drake


